A una semana de la cumbre europea del 27 y 28 de Junio, los líderes europeos han
avanzado en la reunión de hoy en Roma que la estabilidad de los mercados es su principal preocupación.
Los lideres de Europa, de las cuatro potencias más influyentes a nivel europeo han hecho sus propuestas centrándose en todo momento en conseguir que los mercados vuelvan a un estado de normalidad. Para avanzar hacia el crecimiento es vital que exista estabilidad en los mercados.
En el encuentro de hoy se han reunido el presidente de España, Mariano Rajoy; la canciller alemana, Ángela Merkel; el primer ministro italiano, Mario Monti y el presidente francés, François Hollande. Durante la reunión se han intercambiado ideas para encontrar una solución que implique más integración financiera y política.
Entre los asuntos expuestos se encuentran la compra de deuda soberana en España e Italia a través del FEEF y MEDE para conseguir rebajar un poco la presión sobre las primas de riesgo. Los mercados están a la expectativa esperando que los líderes encuentren unas medidas adecuadas para acabar con la crisis de deuda.
Si no consiguen un trato que a los mercados les interese las primas de riesgo podrían volver a dispararse súbitamente y dichos países volverían a caer en la necesidad de pedir más rescates financieros. El bono a 10 años se ha encontrado en niveles insostenibles durante los últimos días, concretamente por encima del 7% de interés y esto no se puede permitir.
La cumbre de finales de junio en Bruselas reunirá a jefes de Estado y de Gobierno. Entre los temas más relevantes se incluyen la unión fiscal y bancaria, y de paso se tratará las condiciones sobre la ayuda para la recapitalización del sistema financiero español. Por lo pronto se ha anticipado que dichas entidades podrían necesitar hasta 60.000 millones de euros aunque la línea de crédito prestada por Europa asciende a los 100.000 millones.
La directora del FMI, Christine Lagarde, ha vuelto a insistir en la importancia de la intervención del Banco Central Europeo en la compra de más deuda tanto española como italiana. Sin embargo, el BCE lleva desde el mes de Marzo sin comprar deuda pública y por el momento sigue sin intenciones de hacerlo.
Por otro lado, Mario Monti ha sugerido que
podrían utilizarse los fondos de rescate europeos para comprar la deuda de otros países con más dificultades económicas teniendo en cuenta los altos intereses que tienen que pagar España e Italia para la financiación de sus deudas.
La presión internacional hacia los dirigentes europeos se intensifica ante la expectación de la próxima cumbre del Consejo Europeo. Al otro lado del océano atlántico, los Estados Unidos demandan a Europa más medidas para calmar este caos financiero y poder trabajar en la recuperación de la economía estadounidense.
Los líderes de España, Italia y Francia aprovecharán la ocasión de convencer a la canciller alemana para que sea un poco más flexible con las posibles medidas a adoptar y que esté receptiva a medidas alternativas a la política de austeridad.






