Hoy mismo se han resuelto las dudas sobre la cifra que iba a necesitarse para la ayuda a los
bancos españoles. La comisión de expertos, formada por las consultoras Oliver Wyman y Roland Berger, ha elevado la cifra hasta los 62 mil millones de euros. También aclaran que le mínimo que establecen de 40 mil millones acrecentaría el deterioro de algunos sectores que están en la cuerda floja.
Tras unos días debatiendo sobre si es un rescate o no de España por parte de Europa se calcula que tras esta primera cifra de aproximación, en unos días se darán cifras más concretas que puedan dar pie al comienzo de las negociaciones con Europa. El mismo ministro Luis de Guindos anunció que este rescate va a ir en la línea que anunció ya el Fondo Monetario Internacional.
Las dos consultoras que se han encargado de marcar estas cifras de cerca de los 62 mil millones, han coincidido que se centrará sobre todo en Bankia, Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia. Las cuatro entidades que están teniendo más dificultades a día de hoy. Esta inyección de capital deja a un lado a los tres pilares de la banca española como son el BBVA, Santander y Caixabank. El resto de entidades queda al margen ya que necesitaría pequeños apoyos o incluso no recibirían nada.
Los mercados observan pacientemente como algunos bancos y cajas de nuestro país se quedan a un lado de las ayudas o están marcados por las ayudas públicas. Esto puede significar dos cosas, o que la entidad se vale por si sola para seguir adelante o bien que su supervivencia está en duda. Ante estas expectativas el Banco Popular salió a anunciar de nuevo que no necesitaría ayudas para superar esta brecha económica para la tranquilidad de sus usuarios.
Estas cifras han creado cierta tranquilidad ya que la unión europea puso el límite de préstamo bastante por encima de lo que parece ser necesario para repuntar la actividad bancaria en nuestro país. Siempre es de agradecer que lleguen noticias esperanzadoras y positivas ante el clima de mala economía que reina no solo en los países de la moneda única.
Ante el dinero que parece ya estar establecido, al menos por nuestra parte, se ha dejado
claro por primera vez que la repartición de los fondos va a ser exclusivamente concertada por la Comisión Europea. Algunas voces desde publicación de prensa anunciaban ciertas cantidades incluso la liquidación de unas de las entidades, Banco de Valencia, desmentida poco después por ser “la solución más cara”.
Todas las medidas que parecen estar cobrando luz a día de hoy indican que la criba en cuanto a bancos y cajas está abierta. Muchas entidades nacidas y nutridas del ladrillo se verán dañadas seriamente incluso muy posiblemente se extinguirán. Poco a poco se va tejiendo el camino de medidas e instrumentos económicos que harán, o al menos eso esperamos los ciudadanos de a pie, que España salga a buen puerto en el menor tiempo posible.






