En estos momentos la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha rebajado en algunos
puntos el consumo de petroleo a nivel mundial. El malestar en la zona euro y la ralentización en economías crecientes como china tienen mucho que ver en esto.
La demanda comparada con el pasado 2011 solo subió un 0,9% cuando la subida del ejercicio anterior supero el 3,5%. Solo en Europa se han registrado en el pasado mes de abril un descenso del 3% a nivel anual, si hablamos de Norteamérica la caída es inferior ya que no llega al 2,3%.
Si hablamos en número de barriles este año el consumo de petroleo anual será de 89,9 millones de barriles diarios lo que denota un descenso considerable. Las aproximaciones que se hicieron durante el mes de mayo situaban la cifra en 60.000 barriles más. En el conjunto de los países que constituyen la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) las necesidades de este oro negro descendieron un 0,7%.
Dentro de este porcentaje está la subida del 4,8% que se ha dado en la zona del Pacífico, formado por Japón y Corea del Sur, según la OCDE. Esta subida es principalmente debido a la sustitución del consumo de la energía nuclear, ya fuera de servicio, por el consumo de este tipo de energía con hidrocarburos.
Esta subida podría suponerse bastante mínima teniendo en cuenta la economía emergente que se desarrolla por esa zona pero esta crisis ha pasado factura a todos. Países como China han ralentizado su crecimiento descendiendo incluso la demanda, en el caso de China durante este mes un 0,6% menos.
A pesar de que las cifras de demanda parecen ir en descenso no hay que olvidar que los precios siguen estando en cifras muy altas. Y esto ocurre a pesar de haberse reducido el precio de los barriles en un 20% desde el mes de marzo. El precio del petróleo toca directamente en los presupuestos de los gobiernos y particulares además de dañando la actividad económica.
Desde algunos países han apoyado la idea de reducir las cuotas ya que la Organización de Países Exportadores de Petróleo está provocando un exceso de producción que parece que no se va a vender o al menos los pronósticos así lo apuntan.
La producción mundial de crudo se incrementó en 200.000 barriles diarios. Esta producción provino principalmente de Canadá y Estados Unidos, ninguno de ellos integrante de la OPEP.
En próximas reuniones no se cree que la OPEP modifique las cuotas de producción por la bajada de la demanda ya que los barriles siguen estando rondando el precio de 100 dólares.



